viernes, 6 de diciembre de 2013

APUNTES SOBRE “PAZ Y CONVIVENCIA” Y “EDUCADORES”


               Y seguimos con vueltas y más vueltas con el tema de la “Paz y Convivencia “ahora es el Sr, Jonan Fernández, hombre de paja, de la que podemos decir es la ocupación favorita del PNV, la de “marear la perdiz” sobre el tema de la paz, pues ha sido nombrado secretario general del pomposo organismo de” Paz y Convivencia”  dependiente de Lendakaritza y que, dicen, se va dedicar a hacer como que hace algo para lograr la “paz”.

 

           Primero fue aquella desvergonzada y sectaria  “Ponencia Para la Paz y convivencia”(1) donde no se permitió participar a una de las partes ( a la más representativa y coherente) enfrentadas en un conflicto de intereses políticos que distorsiona la convivencia y genera formas de imposición y represión por parte de dos estados a un sector importante de la sociedad vasca. Y que su finalidad parece que no era la de alcanzar una paz real y duradera, sino que la de implementar la derrota y la humillación de la parte vasca, e instaurar  la llamada paz de los vencedores, una paz basada en aquel concepto franquista, “la Paz de los Cementerios”.




           Que aunque aparentemente era el Gobierno de la CAV su promotor , entonces hacía de testaferro PSE-PSOE, ahora es el PVN, pero el auténtico promotor y patrocinador del engendro siempre  ha sido  el Estado español, sus organismos de contrainsurgencia, cuya finalidad siempre ha estado muy alejada de una autentica  paz. Su pretensión siempre ha sido la dominación y la rendición incondicional de las pretensiones de libertad y soberanía del Pueblo vasco, a través de sibilinas y marrulleras maniobras vestidas de valores humanitarios .Cuando  no, la  de dilatar y eternizar las auténticas ilusiones de paz que asume el pueblo.
           Una de esas  geniales ideas es la  de “educar “a los niños y adolescentes vascos. Parece que se pretende formar a estos jóvenes de la CAV  (en Navarro tienen otros planes más a lo bruto)  en los valores… no sabemos si en los de aquella  nefasta  “Formación del Espíritu Nacional” franquista de los cuarenta años de paz “por cojones”que nos “agracio” el dictador. Lo que sí está claro es que  NO van a ser en los valores de la convivencia y la paz  desde la perspectiva huniversal.No sabemos muy bien cuál es su proyecto o su programa, solo conocemos a su tenebroso promotor, el Estado, lo que nos hace desconfiar y temer lo peor.
          Y todo nos hace pensar que sus pretensiones son puramente políticas y manipuladoras de un niño inocente y terriblemente vulnerable a este tipo de pretensiones. Su ahora dinamizador del programa, Jonan Fernández, pidió a los analistas del Programa que se haga desde el punto de vista educativo, “y no desde la visión política”. Vano intento el del Sr, Fernández, pues a estas alturas de la película, y por estas tierras, ya no pueden colar tan alegremente esos estereotipos inducidos por  el discurso dominante del Estado  con el recurrente “apoliticismo” cuando tratamos sobre  ETA, de su entorno y de las consecuencias del conflicto. Y esta no es  solo una constancia personal, parece ser que también la inmensa mayoría del profesorado de la CAV, todos menos ocho profesores, se han negado a secundar las torticeras intenciones de manipula a los niños y adolescentes en cuestiones políticas, que nunca serian para nada inocentes. El Sr. Fernández debe pensar que basta con repetir las consignas y estereotipos que marca el Estado, de que el origen y las consecuencias del conflicto armado no tienen un origen político, para que la falacia se torne realidad.
                Tenemos poco con casi la totalidad de los medios “desinformativos’ del Estado “educando” a la sufrida ciudadanía de las maldades intrínsecas y “apolítico de los niños/as” del llamado “terrorismo etarra” y las “bondades” infinitas del Régimen, como para que ahora también se dediquen a lavar cerebros infantiles con la disculpa de enseñarles unos valores tales como la “convivencia y la paz. “Cuando el propio Estado, sus testaferros y sus aparatos mediáticos de  intoxicación,  los promotores del despropósito, los están negando y vulnerando todos los días. La doble e hipócrita moralidad de este Régimen neo franquista, que predica una cosa y hace todo lo contrario es  escandalosa e hiriente.
                En Euskal Herria, nos hablan de paz y están en plena estrategia de mantener la  Guerra permanente, con su política beligerante continuista e interminable contra los vascos, con su “todo es ETA”, con sus exigencia de rendición  sumisión y humillación, con sus políticas de juicios interminables, con condenas absurdas y el maltrato a los prisioneros políticos. Nos hablan de convivencia y conciliación con el contrario solo cuando se refiere a sus deudas con las víctimas de su genocidio en aquella salvajada que llamaron “Cruzada “para esconderse de sus responsabilidades.  Y se olvidan de sus crímenes  como el GAL, las torturas, las agresiones a pacíficos manifestantes etc. Y por otra parte , todos los días sus medios de desinformación ,están creando con sus arengas nazis,  agresores potenciales , fomentan la crispación en  sus  adictos, el odio y la venganza, manteniéndoles en constante tensión para la agresión .Cosa que está ocurriendo agrediendo a  pacíficos ciudadanos que solo van visitar a sus presos. De que “suelo ético “pueden exigir estos sátrapas cuando ellos caminan por una senda de odio, mentiras y crímenes sin pagar. 
              Pero estos   no son hechos aislado, forman parte de la estrategia de contrainsurgencia del Estado, y de su pretensión de mantener la guerra permanente en Euskal Herria. De crear una guerra virtual y mediática, mantener viva a ETA y en constante actualidad. Para crear la impresión de que esta activa y creando problemas a la “democracia”. Para continuar con su persecución a la disidencia vasca, con sus detenciones, sus juicios etc. todo un planificado montaje para alargar el conflicto y alejar  el anhelado escenario de paz que la ciudadanía quiere (quien no quiere paz) para, en principio, resolución de las  consecuencias del conflicto y posteriormente   para crear las condiciones de un dialogo sin imposiciones ni  humillaciones, para, en definitiva, dar la palabra al pueblo sobre el futuro de Euskal Herria. El pueblo es el único que puede y debe decidir