¿Sres. Del PSOE, expliquen qué es lo que
tienén de SOCIALISTAS de OBREROS y de IZQUIERDAS ?

¿Dónde
está el partido
político de la izquierda para competir con la derecha en la liza electoral en
el estado español? ¿Acaso no es una burda tomadura de pelo a la clase
trabajadora del Estado que se le hace creer que el PSOE le representa? ¿Acaso
no es también un burdo fraude a la verdad
y a la democracia hacer pasar por izquierdista a un vulgar y oportunista
partido de derechas? ¿Qué porquería de democracia es esta donde solo tiene
opción de ganar la DERECHA al colarnos como “izquierda” un PSOE tan de derechas
como el PP? Gane uno o gane otro, siempre la misma porquería del PPSOE.
Toda democracia burguesa, del tipo
occidental, que se preste, debería tener
sus cuatro poderes formalmente más o menos independientes, es decir no rígidamente
controlados por una casta oligárquica económica política. Esto en los tiempos
del salvaje neoliberalismo avanzado (con
la TROIKA rondando) es casi una broma pedirlo, pero más o menos suelen guardar
las formas. Cosa que no ocurre en el Estado español donde ni existen esta
independencia y dada su prepotencia tampoco les preocupa guardar las formas. Su
desparpajo es a veces escandaloso, y esto ocurre porque la población mayoritaria se puede decir que no se entera de nada salvo un loable y minoritario sector de la
población que paulatinamente va tomando conciencia de esta
triste realidad.
Porque para que esta
independencia política se diese, sería preciso la conjunción varios factores,
que en el Estado español, sus poderes facticos neo franquistas, ya se ocuparon
de complicarlos o anularlos de tal forma que sería imposible su implementación ,y lo han hecho no solo escribiendo en su Constitución las normas y orientaciones,
a veces claras y concisas y también de
forma sibilina y ambigua, para impedir de hecho
que esa independencia nunca se dé. Y aquí les viene muy bien el dicho de
que “Quien hizo la ley hizo la trampa”, y también se han cuidado (desde el
franquismo y tras la llamada “transición”) de copar aquellos puestos claves de
los llamados poderes, con lo cual el término “independiente”, no deja de ser
una cruel ironía.
En
este análisis vamos a centrarnos en unos
de esos factores clave que definen la democracia; Los partidos políticos. Que
como todos sabemos es básica y elemental su libre existencia para que se dé la
libre concurrencia en el terreno de la política, de las propuestas políticas y
de la competitividad en las urnas, donde saldrá un ganador con rango de máxima
autoridad en la administración del estado etc.etc. Este esquema es muy simple y
vulgarmente aceptado por la ciudadanía. Pero hay un aspecto básico no tan conocido
por esta mayoritaria ciudadanía, y es la naturaleza del concepto “partido político,
“sobre cuál es la función y la
naturaleza de un partido y que los diferencia. Es bien simple para los estudiosos e interesados en
el tema, pero la generalidad de la población esta enormemente
manipulada por el Sistema, que ha hecho del propio concepto algo irreconocible,
confuso y hasta negativo. (Recordemos los slogans de los “indignados
apartidistas”)
Un partido político, siempre será una
asociación u organización de un amplio grupo de ciudadanos agrupados en torno a
unos intereses y fines identificados en un proyecto social o político
común. El partido cumple su máxima finalidad organizando articulando y
aglutinando ese grupo o clases social,
cuyos intereses sociales, económicos y políticos sean comunes. O lo que es
lo mismo, la defensa de los interese
concretos de una clase social determinada. Esta es la clave y el fundamento de todo partido
político. Y esta definición es común para un
partido de Izquierdas y también lo es para otro partido de derechas, pues la
finalidad de ambos es “la defensa de los
intereses de su propia clase social”.
Y hablando de intereses sociales y
económicos debemos centrarnos en la división de clases de la sociedad, lo que
es lo mismo que decir, la división de intereses
de dos grupos sociales: Los que dominan la economía y la política en la
actualidad; la clase burguesa
capitalista, y los dominados, la
clase trabajadora. Los interese de ambas clases sociales son no solo diferentes,
también son antagónicos, pues el desarrollo y el crecimiento del capitalistas supone la explotación y la
miseria para el trabajador. Nunca podrá haber reconciliación entre ellas,
porque el desenvolvimiento de una clase supone la anulación de la otra.
Esta “lucha de clases” diríamos que es una “ley
social” como lo es la ley de la gravedad en física, que siempre ha estado en la historia de la
humanidad y es la que ha condicionado su historia cambiante. Siempre han sido
los factores económicos y la propiedad de los medios de producción los que han
propiciado la existencia de clases sociales, ricas y pobres, dominadoras y
dominadas, productores y parásitos, etc. Y a partir del comienzo de la
industrialización de la economía, entre la segunda mitad del siglo XVIII y
principios del siglo XX, se dio un gran salto en el desarrollo de la economía y
también el ámbito sociológico y político, se dio el surgimiento y la gestación
de una nueva clase social emergente; el proletariado, compuesto por grandes masas de campesinos absorbidos por la necesidad
de mano de obra en las industrias en condiciones sociales de gran explotación y precariedad que estimulo su radicalización y su
toma de conciencia de clase.
Es ahí donde se comenzó a hilvanar lo
que sería la nueva clase social
trabajadora, cada vez más mal tratada
por la avaricia de acumular capital de las patronales burguesas que, a
su vez, cada vez serían más ricas y acomodadas. De aquellas necesidades derivadas
de la lucha de clases, en ambas clases, sociales surgió la necesidad de unir fuerzas en torno a los
partidos políticos y sindicatos obreros, y patronales, como organizaciones cuya
única misión era la defensa de los intereses de clase. Y como es fácil
comprender sus intereses son cualitativamente diferenciados y enfrentados. Y de
hecho así lo fueron durante muchas décadas en el Occidente burgués donde ya a
partir de mediados del siglo XX la clase trabajadora, gracias a su capacidad
organizativa y a sus luchas radicales, contra la clase burguesa y el Estado que le representaba consiguieron alcanzar grandes cotas de
calidad de vida. Incluso se dio lo que fue un hito en estas luchas; la primera Revolución Proletaria y toma del poder del
estado por los propios trabajadores en i917 en la Rusia zarista.
Pero las conquistas de los trabajadores , su
elevado estado de bienestar alcanzado con estas luchas, hizo que se acomodasen
a la sociedad de consumo y sucumbiesen a sus cantos de sirena, hicieron que aquella clase
trabajadora, antaño combativa y concienciada, tras la última, y parece que
definitiva, gran crisis endémica del Sistema, ha hecho que mayoritariamente se
derrumbase en el desaliento y la
desorientación pues previamente, décadas antes, ya venía siendo preparada por el Sistema y sus
sofisticados y mediáticos métodos de lavar cerebros, para intentar
desnaturalizarla y desprenderle de su conciencia de clase y pretender convertirle
en un ser amorfo individualista productor y consumidor.
Ha llovido mucho desde entonces,
y las aguas se ha llevado muchas cosas, Una de ellas parece que es la
conciencia de clase del trabajador. Aquella conciencia que hacía de aquellos
antiguos y recios trabajadores unirse y
organizarse en torno a un partido y sindicato para defenderse del eterno
insensible e insaciable enemigo, el patrón capitalista. De aquellas históricas luchas y
sacrificios nos han quedado el testimonio de grandes logrosde sus conquistas
sociales para los trabajadores tras muchos lustros de lucha y conciencia
política. Hoy, con la disculpa de la “crisis “gran parte de aquella conquista
son arrebatadas por el capital ante la apatía y la traición de unos mal llamadas partidos y sindicatos de
“izquierdas”
Hoy las aguas se han llevado hasta la mismísima memoria histórica
de la clase trabajadora que ya no se reconoce quien es. Es solo una triste y
humillada sombra de lo que fue, un pelele o marioneta del capital que le
vapulea, le despide, le desahucia, le deshumaniza hasta el extremo del suicidio
por desahucio.
Ya tenemos, pues, la definición y
la función de un PARTIDO de IZQUIERDAS autentico,
Defender los intereses de los trabajadores ante los atropellos del Estado que representa a la patronal o
burguesía como clase social. Esta burguesía, como es de prever también dispone
de sus partidos políticos. Pueden ser
variados, al gusto de las
distintas castas y sectores económicos que
la componen o fruto de sus rencillas
particulares que han derivado en escisiones. Pero, es importante recalcar, que
sus diferencias entre ellos son cuantitativas, en lo esencial
concuerdan y casi son idénticos, y generalmente se trata de competiciones
interesadas en alcanzar la “tajada del Poder”. Y lo esencial es que todos ellos,
en eso se les distinguirá como partidos
de derechas, están felices con la función del Estado al servicio de los
intereses de la burguesía y no se
cuestionan para nada su cambio.
Y la alternativa lógica y
democrática en un escenario donde optasen y participasen todas dos opciones
políticas diferenciadas, sería que uno o
varios partidos de izquierdas cuestionase ese Estado y propugnase su
trasformación y articulación política tendente a beneficiar a sus
representados; la clase trabajadora.
Y aquí ya hemos entrado en el quid de la cuestión. ¿Podemos llamar de IZQUIERDAS a un partido
que aunque se auto proclame, “socialista y de izquierdas” toda su actividad política
va encarrilada en afianzar el propio sistema capitalista imperante y en dictar
y ejecutar leyes tendentes en castigar y empobrecer al trabajador y engordar a
las oligarquías?
Cuando hablamos de democracia
burguesa, de las libertades de asociación de partidos y del sufragio universal
etc. nos estamos refiriendo a la concurrencia de los partidos políticos con sus
programas políticos en la competición electoral, y donde la máxima expresión de
la democracia (eso nos dicen ) está en el resultado mayoritario de las votación
que otorga un ganador. Gana el que acumula mayor número de votos emitidos. Y así
y aparentemente el partido ganador tiene un aval de legitimidad democrática
para gobernar. Y con este prisma, parece, que no sería democrático adoptar posturas críticas y
agresivas contra un gobierno mayoritariamente elegido por la ciudadanía. Vista así
la “democracia” parece simple y pura.
Pero, aunque parezca extraño, las
elecciones en las “democracias burguesas” casi nunca suelen ser el
resultado de la voluntad popular, sino que más bien suelen ser el fruto de la
manipulación política del pueblo. Y no me refiero solo a las promesas y mentiras electorales
que luego no las cumplen, sino que a otro aspecto de mucho más calado, y que
suele condicionar todas las votaciones en el sistema electoral burgués. Y
estamos hablando de un morrocotudo fraude en la participación electoral pues es
prácticamente nula la participación de
partidos de izquierdas. Y
fundamentalmente del que se supone cumple el rol de la izquierda ( PSOE) en el
Estado español en competencia con la derecha ( PP)
Se trata pues de un tremendo
engaño a la ciudadanía, por partida doble. El PSOE suplanta la identidad de la izquierda,
y con ellos engaña a las clases trabajadoras en la idea de que esta con ellos
frente a la derecha, cuando no deja de otra vulgar patraña al ser también un
partido de derechas. Y con esto queremos decir que el
votante no siempre está bien informado de la naturaleza del Partido a quien
bota. Y sus resultados, lógicamente estarán siempre amañados.
Es lo mismo que
jugar a la lotería, los números se reparten, y el sorteo se efectúa normalmente,
pero en el bombo solo se colocan los números impares. Los ganadores siempre
serán los que tengan números impares. Y aquí el fraude es que en esa
concurrencia de partidos con posibilidades de alzarse con la mayoría, aquel
partido de la IZQUIERDA estará totalmente ausente, con lo cual las
posibilidades de que las clases trabajadoras, dispongan de representación política serán absolutamente nulas, pues todas las
posibilidades de alzarse con mayoría se habrán quedado en los partidos de la
derecha, lo cual supone dejarles las
manos libres para que gobierne el partido de turno, el PP o el PSOE,
Y asi siempre gobernara la DERECHA ,en función de los intereses de la castas de
la burguesía oligárquica. Lo único que
habrá cambiado es la casta burocrática partidista que
administra el Gobierno y que será la destinataria de las conocidas prebendas y
la “barra libre” que este poder les proporciona. Y los trabajadores serán tan
maltratados con uno que con otro partido .Por eso les llaman PPSOE
UNA
IZQUIERDA DE “CARTON PIEDRA” (una burda mentira de un “PSOE” vestido de
“socialista”)
La base del truco de la
“transición” ha sido montar un sistema electoral amañado, aunque haya libertad aparente en la concurrencia de partidos,
es decir, la libertad de botarlos a quien uno guste, pero en realidad es pura
ilusión pues su sistema electoral está montado para favorecer siempre a un bipartidismo prefabricado, el PP y el PSOE,
dos caras de la misma moneda, gane uno o gane otro, el Régimen neo franquista
seguirá estando en el poder del Estado.
Los demás partidos, son de simple “relleno democrático” y jamás alcanzaran
una mayoría para alcanzar el Gobierno de
Madrid.
Cuando diseñaron el
transvase de poderes del Franquismo a la
Monarquía neo franquista, tuvieron en cuenta en el “montaje” Tres cuestiones
básicas y fundamentales para que aquellos “atados y bien atados valores”
franquistas estuvieren asegurados. Uno; que una izquierda autentica, nunca
llegase a alcanzar el poder en las urnas. Entendiendo como
“IZQUIERDA, aquella agrupación política o partido que representase a las clases
populares y trabajadoras, pero no de boquilla sino REAL. Dos; que las nacionalidades negadas nunca pudiesen
alcanzar la autodeterminación. Y tres; que el empleo de la fuerza disuasoria del ejército, neo franquista estuviese en
todo momento disponible “legalmente” caso de que algún de los otros
dos cuestiones fallase.
.Que las masas pudiesen botar,
cierto, pero la democracia no es solo poder botar, y hacerlo cada cuatro
años, es fundamental para que la
democracia sea real, disponer de los partidos y organismos
políticos y de clase auténticamente representativos, y hablamos de los
que represente a los intereses de los
trabajadores y de las nacionalidades oprimidas, para poder votarlos en
consecuencia, y que en el Ordenamiento Constitucional se garantice estos
derechos con propiedad. cosa que no se da.
En el Sistema electoral de este Estado donde se mueven millones de euros en
publicidad electoral, donde el poder mediatico, en manos de la derecha en casi totalidad ,haciendo campaña todo el año, garantiza la
participación y el éxito a las corporaciones poderosas, que ostentan el
capital, representadas por los partidos de la derecha , PP y PSOE, Los demás posivilidades de los demas partidos serian testimoniales Y hace que también este derecho a
participar como partido sea también simplemente una burla.
El llamado
PSOE a quien el Régimen neo franquista lo decoro como “izquierda “es eso una
descomunal burla a los trabajadores y al
propio concepto de izquierda. Y
también las llamadas Autonomías,. Los independentistas pueden ser mayoría y puede escoger su gobierno, pero nunca será
soberano sino totalmente dependiente de los caprichos e intereses de Madrid.
Porque esta es la gran jugada del
neo franquismo, inventarse y prefabricar un escenario o terreno de juego "democratico" donde este concepto brilla por su ausencia. Inventarse la estrella de la "transicion", una “izquierda de “cartón piedra” ,el
llamado PSOE .Porque en realidad fue una invención, un partido hecho a la
medida de la falsa “transición” que no
tenía nada que ver con aquel combativo PSOE que combatió heroicamente al
franquismo defendiendo a la II
República. Pues aquel partido se puede decir que prácticamente dejo de existir
tras la derrota frente a Franco. En los cuarenta años de franquismo siendo
secretario general Rodolfo Llopis. Se puede decir que no desarrollaron ninguna
actividad contra el Régimen franquista, solo existía como forma testimonial
desde el exilio, a pesar de haber sido elegido “Presidente de Gobierno de la
República española en el exilio”. Un cargo fantasmal que solo servía para la
nostalgia de tiempos pasados.
Por los años 70 comienzan a surgir
de repente y “espontáneamente” a plena actividad un dinamico“PSOE” en el interior del Estado, no para
combatir al franquismo sino para
conspirar contra Llopis y desplazarle de la lideranza del partido, que
aunque inoperante en la acción seguía siendo fiel a sus ideales socialistas republicanas y anti franquistas y que ya desde un principio
desconfiaba de las maniobras conspirativas de Felipe
Gonzales con sus amigos los neo franquistas emergentes juntoa los los servicios
secretos europeos y Yanquis .
En esa labor de conspirar se
apuntarían muchos de los oportunistas
que hoy ocupan altos cargos en el nuevo partido, los “social oportunista” que
se vestirían de “izquierdistas” como trampolín para hacer carrera personal con
el nuevo “chiringuito”. No tuvieron
ninguna dificultad ni persecución por parte del Régimen e incluso los servicios secretos de Carrero colaboraban con ellos, pues se trataba de una
operación de envergadura, haciendo una transacción de
la dictadura a algo que se pareciese una "democracia" nada menos que
con el aval del patrón yanqui. Ya había comenzado, pues, la conspiración para darle
una salida al franquismo. Pero para ello era
primordial arramplar el logotipo
de las siglas PSOE para que el montaje fuera efectivo.
Cosa que acabarían consiguiendo en el Congreso de
la UGT de 1971 y en el Congreso de Suresnes del PSOE celebrado en octubre de
1974.Tarea que no les fue nada difícil pues la inteligencia de la UE y la CIA
ya andaban envueltas en la tarea de dar una salida favorable a sus intereses
tras la muerte de Franco poniendo todos sus recursos, sobre todo diplomáticos y económicos en la tarea de
fabricar un partido “izquierdista de cartón piedra”, como protagonista
principal del montaje, y fundamentalmente para
sustituir a una autentica IZQUIERDA ,representada entonces por un PCE y a un
sindicato de clase CCOO. Estos sí que habían estado en plena actividad
durante el franquismo y habían adquirido gran notoriedad además de organización,
influencia y combatividad en su lucha contra el Franquismo. Y este propósito
lamentablemente se cumplió con la traidora colaboración de algunos de los
máximos dirigentes de Partido comunista, que encabezados por Santiago Carrillo,
castraron y arruinaron un inmenso
potencial de experiencia, combatividad y organización arrojándolo a los pies
de los nuevos neo franquistas.
Y así aprovechándose de aquel carisma de antaño ahora solo sus siglas PSOE,
fabricaron un partido “Socialista de
Izquierdas” que solo sería una vulgar y burda caricatura de aquel otro que
ostento históricamente sus siglas.
Y Felipe Gonzales fue seleccionado como
el favorito a presidir la farsa de un líder de
“izquierdas”. Los servicios secretos de los EEUU ya habían percibieron en
el al clásico oportunista, ambicioso, inteligente con don de gentes, y una
asombrosa facilidad de engañar a las multitudes. Dispuesto a todo por
“triunfar”. Incluso a mancharse las manos de sangre, No nos olvidemos del anónimo
“Sr. X”.
Y bien que lo ha hecho según podemos ver en su historial de
“trepador”. Actualmente “forrado” hasta el cuello y consejero de ni se sabe de cuantas consejos
de administración, como pago a sus sumisos y rentables servicios a las
oligarquías y al Imperialismo. Y así, tras dejar la presidencia del gobierno, fruto
de sus "eficientes "gestiones político-económicas, siempre en la onda de servir a
los intereses oligárquicos a costa de los trabajadores. Estas castas dominantes
siempre saben premiar a sus lacayos.(1)
El falso socialista ,González siempre fue el “prototipo” del trepador
oportunista vestido de izquierdista, como lo son ahora todos los altos cargos
del partido, que se desgañitan por emularlo
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(1) Recomiendo leer el
libro sobre el nacimiento del “nuevo” PSOE” . “ LAS CLAVES DE LA TRANSICION 1973-1986 (para adultos)” por
Alfredo Grimaldos (Ed. Península Atalaya)