sábado, 25 de enero de 2014

LOS DERECHOS HUMANOS LA GUERRA Y SU MANIPULACION POR LOS VENCEDORES

                 Viendo la podredumbre  de corrupción que está apareciendo en los estamentos del Poder en el Estado español, es fácil entender por qué se aferran a este Poder y también para que lo quieren. Y también de donde les proviene ese ADN de prepotencia arrogancia y corrupción. De donde sino que de aquella “transición” del Estado franquista, al  “nuevo” Estado Monárquico. ¿Que  se podría esperar que iban heredar de un  Estado franquista, ejemplo vivo de lo que es la corrupción  política  a gran escala, (con su “barra libre” para hacer lo que les venía en gana)  en “otro” Estado que se transformo  milagrosamente en “democrático”? En un Estado arrogante, prepotente,  asentado en corrupciones controladas e imposiciones totalitaria camuflada de “Estado de derecho” 


La cruda realidad en este tema de la conculcación de los derechos humanos es que los humanos, históricamente, siempre los hemos pisoteado, por diversas causas, la principal y la mas desgarrante es la de la guerra y sus derivados, y ese dicho de que la historia la escriben los vencedores no es ajeno a este debate. Y en nuestro caso el vencedor de aquella guerra contra la II República, que fue toda ella, una descomunal conculcación de derechos humanos,  principalmente por la parte que la comenzó y que finalmente la gano no sin la ayuda de las fuerzas  más canallas y poderosas del fascismo mundial de aquel momento histórico, que dejaron campos y cunetas atiborrados de cadáveres perdidos en tumbas comunes y que aun muchas de ellas continúan en el  anonimato,  por haber defendido la democracia y la legalidad o simplemente  por capricho de las bandas de asesinos que campeaban para salvar a su “España”
             En aquella guerra también se agredieron derechos humanos por las dos partes, Unos por defender  a la  II República y a gobierno legítimo que se había constituido por el pueblo  mayoritariamente en las urnas, y que se concretó en aquel izquierdista Frente Popular.   Y por la otra parte, por una minoritaria clase social privilegiada, pero con gran poder económico, compuesta, por la eterna derecha española, rancia, prepotente, eternamente irrecuperable que se torno fascista. Ahí estaban representados los sectores de las clases económicas dominantes compuestos por terratenientes, el integrismo clerical, el poder  financiero y militar , pequeñas burguesías temerosas del pueblo, etc. que conformaron el otro frente político y militar puesto  que no podían soportar la pérdida de sus privilegios. Privilegios  que venían escandalizando a la inmensa población popular sumida en grandes dificultades económicas y que por esta causa  decidieron votar mayoritariamente y alzar al gobierno a un Frente Popular de izquierdas. 
                Dos intereses y dos tipos de violencias enfrentadas y pienso que en este  debate de los derechos humanos, no es la  cuestión de justificar con maniqueísmo  una u otra  violencia pues quien lo haría  estaría  arrastrando una enorme carga de cinismo y perversión, pues justificar supone desproveer al “enemigo”, de su naturaleza  humana, de su propia humanidad y del respeto obligado que todo humano tiene a su integridad. Y el termino “enemigo” cuando se trata de guerra convencionales, es muy relativo, puesto que  en ellas suele participar la mayor parte de la tropa de forma obligada y amenazada.
           Pero si debemos EXPLICAR, y con contundencia, el  contenido de ambas  violencias, una de agresión y otra defensiva y de respuesta,  y saber cómo debemos enfocar estas distintas violencias desde la perspectiva de la izquierda y del propio humanitarismo, y eso supone hacerlo desde una óptica objetiva y fría lejos siempre  de valoraciones maniqueas y manipuladoras.
           Partiendo desde la óptica de que la guerra y sus demoledoras consecuencias, en vidas sufrimientos y destrucción, será siempre  la mayor de las  conculcación de los derechos humanos, independientemente del bando .Y que consecuentemente abría que rehuir de todo planteamiento de incitación  apología y exaltación de ella, y considerar  por principio toda guerra y toda violación de derechos humanos, deberían ser consideradas como negativos para la  humanidad
           Se suele caer en la tendencia  de hacer distintas valoraciones cuantitativas desde cada parte, y, sobre el grado de responsabilidad en la conculcación de derechos, humanos. Y la más tendenciosa  suele ser la de aquellos ganadores que suelen escribir la historia a su medida,  señalando demonizando y deshumanizando a los vencidos como los absolutos culpables en la historia.
                                          La guerra de agresión y la guerra de respuesta
                 Pero debemos de huir de esta forma de narrar la historia para poder entender la esencia de la “guerra” Hagámoslo de una forma más civilizada  y respetuosa con los derechos humanos sin maniqueos y desde un punto de vista democrático, alejándonos de la “razón de la fuerza “del ganador. Olvidemos, por un instante de vencedores, y de los vencidos y hagamos una abstracción y  transformémonos en  furibundos partidarios de una  paz ideal utópica y atemporal y pensar que en todas las guerras  el principal derrotado serán siempre los DERECHOS HUMANOS, es decir la propia humanidad, y nos daremos cuenta de que ese pensamiento es más fácil de ser asimilado por la parte agredida, por quien no comenzó la contienda y fue obligado entrar en la vorágine de la guerra, no voluntariamente sino como respuesta de supervivencia al ser agredidos, como  un mal menor y   necesario. Generalmente esto suele ocurrir con la parte más débil.
                La diferencia cualitativa entre agresores y agredidos suele ser, generalmente, que los primeros se suelen apoyar en su hegemonía militar o sus “razón de la fuerza” que siempre será decorada de motivaciones nobles y sublimes, (la más recurrente y de moda, suele ser la “la intervención humanitaria”) pero que sus auténticos fines no suelen ser tan nobles.  El más frecuente en guerras entre estados, el “botín de guerra,” en forma de territorios, países enteros,  con valores geoestratégicos, (nadie invade ni coloniza un territorio si este no tiene valor) minerales, comerciales o simplemente que no les  gusta su modelo de estado porque “perjudica sus intereses” eufemismo que engloba una amplia casuística, desde un gobierno antiimperialista, no corrupto y que no se deja comprar y hasta una peligrosa competencia comercial
  Y los segundos , los que son agredidos, obviamente están obligados a la confrontación , pero esta es de respuesta ,y sus diferencias son bien claras , defienden su tierra y su libertad, su patria ,sus bienes su vida y la de los suyos. Reconociendo que  la pérdida de vidas humanas  es la máxima agresión a los derechos humanos, se puede y se debe distinguir las diferentes naturalezas, entre el agresor y en el agredido, en cualquier enfrentamiento militar .Y este factor cualitativo diferenciador será, debe ser, el determinante en el relato que hagamos de todos aquellas guerras.  Infelizmente la parte ganadora del conflicto, cuando es la agresora, no suele ser objetivo en este el relato
              Y si hacemos estas reflexión podremos comprender la perversión de aquellos “que se proclamen “vencedores” y desprecian y humillan a los vencidos vilipendiándolos. Aquellos que niegan la equidistancia en conculcaciones de los derechos humanos en las que están implicados todas las  partes de una  guerra. Aquellos que ganaron, por su fuerza bruta, piensan que también pueden ganar a la razón tergiversando la razón y la verdad. Y así podremos descubrió el cinismo y la perversa mentira de aquellos que hablan de las “victimas” pero solo de una parte  y demonizan insultan y torturan a los perdedores de la otra parte, muertos y vivos. Porque no hay humanidad donde se deshumaniza y se ignora equidistancia entre todos los muertos , propios y del enemigo.
              En las guerras actualmente en curso y en las futuras ¿Y cómo hacerlo? Requisito imprescindible para ser un  buen narrador objetivo de la guerra es que conozcamos la naturaleza de la guerra? ¿Porque ella existe y para qué sirve? ¿Quién y para que ha sido provocada? Etc. Los discursos políticos de la derecha son la mayor parte mentiras, es más importante lo que callan ocultan  que lo que dicen. Y esto en su quehacer diario, no digamos cuando se embarcan en una guerra como lo fue la rebelión comandada por Franco. Serian estúpidos que explicasen sus verdaderas intenciones de rapiña de poder político .En casi todas las guerra siempre hay un objetivo último tras el dominio por la  fuerza militar del enemigo y es él, el “botín de guerra”, que siempre será maquillado de sublimes intenciones 
             Esto se podía ver en las formas de “entender” la guerra por uno y otro bando. Los fascistas,  a falta de recursos dialecticos “convencían” a los pobladores de los pueblos que ocupaban por el terror fusilando, no a los combatientes, pues estos se retiraban,  sino que a civiles,  a todo lo que oliese a república, maestros, concejales, sindicalistas etc. Los republicanos también fusilaban pero lo hacían  con más ponderación pues no olvidemos que defendían la legalidad republicana, los franquistas, característica del fascismo, no suelen respetar   más ley que la que emanaba de su poder de la fuerza militar
         Y aquí también es preciso matizar las dos ópticas de la guerra, en el aspecto de los derechos humanos, Para la izquierda, una guerra solo se puede concebir, cuando es defensiva, es una violencia de respuesta. Para la derecha fascista la guerra es agresiva, es SU FORMA TRADICIONAL de hacer política cuando es fuerte, está en su sangre que las fuerzas de sus armas suplantan a la fuerza de la razón, Y así fue como ocurrió en aquel levantamiento militar. Unos defendían la legalidad democrática alcanzada en las urnas y otros querían destruirla para imponer su propia “legalidad” por la fuerza, por el terror de la guerra. Y que finalmente, durante cuarenta años, fue este terror su único argumento para mantenerse en el poder, fue  su “legalidad fascista” 
          Y el ejemplo de aquel conflicto bélico, nos puede servir para el relato y la explicación del conflicto y de  agresiones a los  de derechos humanos en Euskal Herria que se ha vivido y continúa viviéndose, solo que ahora provocado solo por una de las partes. Conflicto que en realidad es continuidad de aquel otro,  pues se trata de entender que están en confrontación dos formas de hacer política por medio de la  guerra. Por una parte la de la imposición y continuación fascista, negando los derechos nacionales que fueron arrebatados  por la fuerza y el terror 1939 por Franco,  y por otra parte la guerra de respuesta a esos atropellos a los derechos humanos.
               El Estado  se niega a  reconocer la naturaleza de sus violaciones humanas .El discurso oficial del Estado no tiene el más mínimo recorrido racional, ni siquiera lógico. No hay  razones dialécticas democráticas, solo hay imposiciones  llenas de estereotipos vacíos de contenido “en España no hay presos políticos” no los puede haber porque “España es un estado de derecho” “En España hay una democracia” etc. Repetidas al estilo de Joseph Goebbels. No olvidemos su origen franquista en  su ADN
            La realidad de la negación al derecho de autodeterminación es un hecho que está escrito en el artículo 8º de la Constitución española eso no lo pueden negar y lo aplican con rigor, pero tampoco  lo pregonan demasiado pues es una conculcación contra la “Declaración de los Derechos Humanos”  asentada en la ONU en 1948 , en plena dictadura franquista, Entonces lo firmaron, ( Para que confiemos en la ONU ) y estos sus herederos  de aquí, dieron por bueno lo que aquel  Franco ,su mentor, firmo pues parece que no iba con ellos, pero que como vemos no dejan de estar en frangente y continua conculcación de este derecho.
                                             Las ilegitimas  razones del Estado 
               El Estado español dice en su Artículo 2º  que; “La Constitución se fundamenta en la indisoluble unidad de la Nación española, patria común e indivisible de todos los españoles…”  Por voluntad, divina, debe ser, porque no preguntaron a los pobladores de las nacionalidades sobre el particular, “todo el mundo es español”, esta dictado en las ordenanzas (castrenses maticemos ) de obligado cumplimiento Tras la “aplicación “de aquella Constitución, en la llamada “Transición “y  tras el surgimiento de contestaciones violentas a esta imposición política ( en realidad ETA había temporalmente cesado su actividad ,tras la muerte de Franco a la espera del posibilismo de la “Transición”, que como se comprobó fue nulo en la cuestión del derecho a la autodeterminación ) y tras décadas de enfrentamientos violentos en el Estado, este supo sacar provecho de ello, pues  en cierto modo se fortaleció “ideológicamente” gracias a la empatía “victimista” que supo inculcar  en aquellos territorios donde no se cuestionaba su “nacionalidad” española. 
            El discurso oficial del Régimen que explica su política de dominación y negación de los derechos nacionales a vascos catalanes ,gallegos, andaluces ….etc. es una simpleza cargada de maniqueísmo y  apriorismos ajenos a la realidad, y descomunales falacias repetidas mil veces al mejor estilo de Joseph Goebbels,  cuyo resultado ha sido un burdo discurso, incuestionable por decreto, pues esta blindado por un cinturón de leyes y ordenanzas vestidas de “humanitarismos”, “apologías”, “enaltecimientos ”... razones “antiterroristas” que han servido para anular y desarmar a la disidencia  de aquellas principios básicos de la democracia y  de la libertad  de opinión y expresión. Y me estoy refiriendo a la infinidad de asociaciones “victimistas” creadas “espontáneamente” con subvenciones del Estado que suele saltar como un resorte a distancia al mínimo gesto de cuestionar el discurso oficial de la famosa “equidistancia” .Ejemplo descarado en Euskal Herria fue aquella hipócrita asociación plañidera llamada “Gesto por la Paz” ,vestida de razones humanitarias pacificadoras  cuando en realidad al posicionarse sobre las  víctimas de un lado estaba justificando y alentando y fortaleciendo la CAUSA que origina del conflicto, haciéndolo interminable . Interminable, es esa la estrategia que el Estado tiene reservado para Euskal Herria.  Hacer del conflicto una “Guerra interminable”. Bonita forma de promocionar la paz
 .           Cuando el Estado y sus testaferros afirman que cuando la disidencia vasca explica las CAUSAS  del conflicto, a todas luces políticas, Estos están “justificando” la violencia y el terrorismo, Cuando la realidad es que es el propio Estado es el que alimenta y justifica la violencia de respuesta cuando explica e impone su  relato “antiterrorista” de que no  existen motivos para enfrentarse al Estado  ,porque es un “Estado democrático y de derecho” afirman , lo que en realidad está haciendo de facto es negar derechos a la soberanía, lo cual supone INCITAR a la lucha por los derechos negados. Pues es obvio que lo que importa y condiciona son los propios hechos no el relato que se hace de ellos.
            Es pues el propio Estado español y sus testaferros ,sean el poder mediático ,asociaciones ,partidos, iglesias , fórum, fundaciones etc. todos ellos financiados con dinero público, formando una descomunal red conspirativa, dirigida y controlada planificada por siniestros servicios secretos para demonizar a ETA y difuminar la causa que origino su nacimiento El DERECHO A LA AUTODETERMINACION NEGADO, y la consabida obligación de  tomar una nacionalidad ajena lo que a tensionado siempre a la sociedad vasca, con su cerrazón al negar los derechos nacionales, y pretende, en un acto de descomunal cinismo, que  EXPLICAR esta cuestión es “justificar el terrorismo”. Esta aberración dialéctica, es en realidad la base de su discurso “democrático” y ponen su máximo esfuerzo en desplegar  todo su descomunal aparato, policial, judicial, mediático etc. cuyos resultados terminan siempre en una fragante conculcación de aun mas derechos  democráticos, detenciones indiscriminadas, mas presos, prohibiciones de manifestación, de opinión y los consabidos procesos políticos.