viernes, 4 de octubre de 2013

NOS HABLAN DE PAZ Y ALIMENTAN “EL CONFLICTO INTERMINABLE”

   A PROPOSITO DEL ULTIMO ESTIMULO AL CONFLICTO INTERMINABLE: EL ACOSO A HERRIRA
                         Desenmascar y clarificar  las causas del conflicto
Cuando el Estado y sus servidores niegan cerrilmente que exista una causa que provoca un conflicto y aun peor negar el propio conflicto, no ayuda nada a solventarlo sino a  eternizarlo.  Porque el conocimiento del contenido de este conflicto, actualmente ya demasiado contaminado y tergiversado por la mentira mediática y el discurso maniqueo del Estado y sus testaferros, PNV incluido, no ayuda sino que lo dificulta intencionadamente, y evita dar  pasos para su resolución . Porque se supone que la ciudadanía  de buena voluntad, vascos y españoles, quiere una paz duradera, ( la guerra interminable solo beneficia a una minoría que procura eternizarla) y esta debería ser la máxima prioridad.

              Y esta prioridad supone EXPLICAR, la naturaleza y las raíces del conflicto, que nos hará ver ,sin maniqueos ,que las guerras y los conflicto, y sus consabidos efectos de atropellos a los desechos humanos, siempre por ambas partes,  han surgido  por una causa y con un fin, y que las victimas de esas guerras o conflictos , todas ellas ,son víctimas de los derechos humanos sin excepción y sin manipulaciones  Y  el mayor y definitivo homenaje que podemos hacerlas  es garantizar que ese conflicto nunca más  se active y eso solo se puede conseguir incidiendo y desactivando las causas que lo provocan, anulándolas para que nunca jamás inciten a la confrontación.
              El relato maniqueo que hace el Estado y sus predicadores, analizando solo las consecuencias  causadas, y para mas enconamiento y manipulación ,solo las de su parte,  considerando solo a ella como “victima” y olvidando torticeramente las causas que lo provocaron. Y lo más grave, desconociendo que causas y consecuencias, forman las partes de un todo, que se llama, conflicto les lleva a la esquizofrénica y distorsionada visión de ver solo la parte y no el todo de una realidad conflictiva. Y esto  supone además de hacer un relato sesgado y falso , dejar intactas  la causa de la confrontación  que irán germinando y creciendo, y lo peor es que  son  reforzadas intencionadamente por el propio Estado y sus intereses políticos  torticeros, (esos que se escudan en aquella  “Una Grande y Libre”, por la fuerza) encoñándolos para mantener una tensión permanente, incluso para que provoquen mañana un nuevo estallido.  
             Las políticas “victimistas” ( esas de los presuntos “agravios a la victimas” ) del Estado y sus plañidero/as  profesionales, basadas en el recuerdo y la constante actualización del  dolor que ha producido el  conflicto,( por otra parte ,legitimo dolor ) pero  hacerlo de forma sectaria y parcial ,no para su consuelo sino con  intenciones políticas torticeras con la intención de mantener vivo el conflicto y la crispación, es hipócrita  y absolutamente dañina para el propio concepto de la paz,  porque alimenta el odio la venganza y el sectarismo contra la otra parte. Cosa que lo único que consigue es alimenta las causas del conflicto, haciéndolo interminable.
             Para que la paz sea firme y duradera no hay más remedio que las dos partes tengan una voluntad real de consolidar la paz. Y para ello es imprescindible desprenderse de toda carga de odio  rencor y ansias de venganza. Pero si una de las dos partes ( el Estado que no el pueblo español) no desea esa paz, por sus oscuros intereses inconfesables, difícilmente se podrá. Y cuando hablamos  de la “otra parte” me refiero al Estado y a aquellos partidos marionetas de este que repiten como cacatúas su discurso maniqueo y sectarista  promotores del odio y de la permanente confrontación. Y , reitero, no me estoy refiriendo al pueblo llano cuyos intereses objetivos siempre será la PAZ. Y ante esto  la información de la realidad y la denuncia, son primordiales, y es necesario explicar que detrás de aquellos sectores que se niegan a la paz, están los poderes del Estado, y que  existen sucios y ocultos interés personales muy alejados de los intereses de sus capas populares
           Ejemplos gráficos en la  resolución de conflictos existen y muchos para quien los quiera ver. Miremos como se solucionaron las guerras de liberación  en Argelia , Vietnam, Angola, Irlanda etc. tantos otros naciones con problemas de dominio extranjero que pretendían  insertarles una nacionalidad extranjera o simplemente colonizarles. ¿Acaso entraron en negociaciones torticeras, enredándose con peticiones de perdón, ensañamientos y reconocimiento unilateral de victimas y planteamientos no “equidistantes”?. Cada parte se limitaría al reconocimiento de sus propias víctimas, respetando las de la otra parte, como debe  hacerse  entre los pueblos que se presten de civilizados y democráticos. Esta fue la conclusión final a la que se consiguió llegar   después de mucha sangre y dolor por las dos partes. Este  debe ser el final al que debemos aspirar los amantes de la PAZ como objetivo final. Y olvidarnos de  victorias y de derrotas del “enemigo” Pues para  los pueblos el único enemigo debe ser  la propia guerra y las causas que las provocan.
         Y si hay que levantar  algún monumento en reconocimiento y homenaje  a las víctimas, de todas ellas,  habrá que hacerlo en memoria de la vida, de la paz, y de repulsa a la muerte, a la guerra y al origen y a las causas que la provocan; la imposición  y el fascismo. Un monumento donde se haga un homenaje al dialogo  y a la fraternidad entre los pueblos y las naciones. Un monumento al respeto permanente y real, no demagógico ni maniqueo, a los derechos humanos. Un monumento que ensalce el amor y la solidaridad entre los pueblos y las naciones, y despierte odio y desprecio a los instintos de dominación colonial e imperialista cuyo fin último siempre es la rapiña del más débil. Un monumento, en resumen, a la libertad que debería ser patrimonio de la humanidad.
              Este ha sido un preámbulo necesario para entender mejor lo que está ocurriendo en Euskal Herria con un conflicto político que el Estado español y el francés se obstinan en hacerlo interminable pero no por razones de pura maldad , sino por razones puramente política ,para mantenerse en un escenario cómodo y rentable para sus ocultos y torticeros  intereses y sobre todo para encubrir sus carencias democráticas