domingo, 4 de mayo de 2014

DESENMASCARANDO TOPICOS Y ACLARANDO PANORAMAS

 Que hay detrás del “Deben reconocer el injusto daño causado”

        Son  Palabras recientes del  lendakari Iñigo Urkullu, Jonan Fernández  e Itxaso Atutxa, representando al PNV, además de  otros agentes afines al Estado español y francés. En un acto de clara precipitación tendenciosa  pidiendo a los presos de ETA (el EPPK) como condición, “reconocer el injusto daño causado”, referente a la iniciativa de estos presos de  pedir su repatriación a la cárcel Zaballa en  Euskal Herria, adelantándose  a conocer siquiera el contenido de las solicitudes que estos presos anunciaron iban hacerlo.
              Y en este caso es muy significativo la actitud del PNV que esta vez ha desechado sus habituales declaraciones ambiguas a este tipo de cuestiones, y se ha posicionado   inequívocamente en el lado del inmovilismo unionista, pues sus declaraciones pretenden desvirtuar  la iniciativa del EPPK y son un torpedo a la iniciativa unilateral de este organismo  para encaminar y dar comienzo a la  resolución de  las consecuencias del conflicto, a lo que el Estado se niega reiteradamente. Y lo han hecho sin una necesaria reflexión  sobre su contenido  pues aún no se habían   materializado los trámites  oficiales de  solicitudes por el Colectivo, lo que es indicativo que difícilmente se haya podido leer su contenido y su  orientación.


 Esta precipitación de los jelkides  en desautorizar la iniciativa solo puede tener una lectura, la de hacer un rápido y sumiso seguidismo a las consignas  de Madrid  que ha mostrado su disgusto por haberse hecho pública la intención del EPPK tendente a  dar un  paso adelante en la resolución de las consecuencias del conflicto y que supone en cierto modo  presionar al Estado a moverse. Movimientos que el Estado se empecina en no hacerlos

              Y aquí  frente a estas actitudes debemos considerar varios aspectos políticos importante.  La unilateralidad del EPPK en dar pasos para la resolución de las consecuencias del Conflicto, siendo  significativa esta actitud del Colectivo de Presos pues  desenmascara el inmovilismo del Estado y de sus testaferros que boicotean todo intento de solución. En este caso el PNV se ha visto obligado, por las nuevas  circunstancias surgidas a desprenderse de su aparente ambigüedad política para posicionarse sin tapujos al lado del Estado. Y lo ha hecho obligado por el escaso margen de credibilidad a que le sometería  una postura ambigua.
            Al Estado, está claro que no le interesa que se solucionen el conflicto, le interesa la “Guerra Permanente” y boicoteara toda resolución recurriendo al inmovilismo justificado por sus tópicos de siempre. Las continúas iniciativas de agentes políticos vascos desde EH Bildu, ETA, Exilados, Antiguos refugiados, etc. dando pasos y haciendo declaraciones en pro de desbloqueo y de la humanización del conflicto parece que han alterado a las castas inmovilistas del Estado.
           Ante el aumento de estas iniciativas el ministro del interior, Fernández Díaz  está prodigándose  en sus tópicos de siempre desde el “no es suficiente”, hasta el “Primero que se disuelvan”. Pero lo más significativo es la irrupción de Lakua  en esta tarea, claramente diferenciada de aquellas otras posturas entre suaves, ambiguas y hasta aparentemente solidarias, con el sufrimiento causado por la dispersión de los presos. Ahora parece que se posiciona claramente al lado de Estado y su política inmovilista.
         Y también son clarificadoras y muy significativas las intempestivas y vergonzosas afirmaciones de la presidenta del PNV en Bizkaia,  Itxaso Atutxa, diciendo que “EH Bildu solo sabe hablar de presos y en este país hay cosas tan importantes o más que sus presos”. Y lo son, porque son las típicas actitudes obstruccionistas de los representantes de la derecha vasca, siempre amiga del centralismo,  intentando no solo  ocultar o distorsionar una verdad molesta  sino que además intentan desautorizar y boicotear a quien pretende interferir las  criminales políticas de la dispersión. Y lo hacen, obviamente porque la verdad les desenmascara y les  incomoda
            También es significativo que siendo el PNV uno de los artífices de la criminal dispersión que ha generado ya numerosas  víctimas y sufrimientos ilegales añadidos, sea quien pretenda boicotear los intentos surgidos de organizaciones populares para acabar con la dispersión.
             Es también significativo que sea una  representante del PNV de Vizkaia quien mencione el “paro y la  economía” como si la Izquierda abertzale tuviese  responsabilidad en ello, cuando además ,el  partido del PNV es un fiel aliado de las políticas neoliberales de Madrid y es el propio PNV con su Gobierno en la CAV quien aplica estas políticas de Madrid, siendo además el testaferro  político de los intereses de las oligarquías vascas, y por tanto  el causante directo de muchas de esas “desgracias” que dice  interesarse. Esta Sra. debería mirarse al espejo y decirse a sí misma “deberías hablar menos de EH Bildu y preocuparme  más de los desaguisados económicos que están produciendo mis amigos los oligarcas junto con mi propio partido”
             Con estos hechos parece que está claro que lo que a esta gente les incomoda y pone de los nervios es la denuncia pública y constante de sus  fechorías y miserias,  lo que es indicativo de que es el camino correcto a seguir por los colectivos en lucha para la resolución del desbloqueo. 
               Y en esta situación el Estado y sus amigos están incómodos y alterados, se revuelven, por enésima vez  pues piensan que aunque el Estado puso condiciones extremas (casi incumplibles, diríamos) para presuntamente dar pasos en la resolución del conflicto, teme quedar atrapado en su propia trampa, teme y mucho verse desbordado por las iniciativas de EPPK y del conjunto de las movilizaciones populares, que le serian difíciles de digerir y se descubriría su nula vocación de dar pasos. Y es por eso que ya está rechazando la “oferta” sin ni siquiera conocerla, porque no tiene la más mínima intención de aceptarla. Su baza seguirá siendo la “Guerra Permanente” y el boicot activo a la resolución.
                              La creciente inestabilidad del Estado neo franquista
           Para el Estado español, y en este caso para el PP, su representante más directo,  el máximo problema para su estabilidad, se llama Euskal Herria, sin olvidar otros y muchos graves problemas de corrupción, de su modelo de Estado y otras muchas  carencias democráticas que abarcan diversas  áreas del Estado. Y como medio de enfrentar todos estos problema su estrategia es mantener vigentes y hacerlos irresolutos todos aquellos conflictos que requieran talante y metodología democrática, pues su ADN neo franquista unido a su mayoría absoluta electoral, agudiza su prepotencia y su autoritarismo, incluso hasta a extremos de considerar que el dialogo y la negociación, son signos de debilidad y decadencia, en la línea ideológica de su mentor Franco
              Y el tema del independentismo vasco, que el Estado lo escenifica en ETA y principalmente en sus presos políticos vascos, es también como Nafarroa,  un asunto “estratégico” para el interés y la estabilidad del Estado. Ya los presos los utiliza como meros rehenes con quienes se ensaña al extremo, alargándoles las condenas con triquiñuelas extrajudiciales, con la dispersión, alejamientos, palizas etc.
           Pretende sacar réditos políticos, utilizándolo estas prácticas detestables exclusivamente para crear el mayor sufrimiento posible en este colectivo con la intención de crear crispación e indignación en la sociedad vasca, hacer que las consecuencias represivas del conflicto estén presentes y parezcan irresolutas, con la intención de crear malestar frustración y hasta desorientación en aquellos sectores  más concienciados y movilizados de la sociedad vasca. Y también para alimentar y saciar los bajos instintos de venganza y ensañamiento entre sus rebaños cavernarios contra el enemigo político, practicas típicas y muy comunes en los regímenes totalitarios.
         Y sobre todo para dar la imagen virtual de la eternización del conflicto, creando un escenario de   “Guerra Permanente” en Euskal Herria, donde el Estado se encuentra cómodo en su papel de ser el “azote del terrorismo” que es inexistente, y  que aunque sea virtual y mediático, cala en amplias capas de la población, también con la inefable ayuda de  sus testaferros PSOE  y PNV, pues así se  cree y pretende hacernos creer, que se encuentra a salvo en su terreno de  carencias democráticas
          Y aunque parezca que, la cerrazón y la soberbia de estas castas que eternizan los problemas, parezcan que son signos de presunta fortaleza política, en realidad es lo que  va arruinar su estabilidad política, porque la eternización del problemas, como toda enfermedad crónica, al final, y definitivamente suele acaba con el paciente.
          No se trata pues de una estrategia o arma “poderosa”, es más bien su falta de capacidad democrática. Y esta carencia, sin duda, va ser su cáncer terminal que acompañado del hartazgo de una sociedad cada vez más irritada, concienciada y organizada, será la que le dé el finiquito. Porque al final, inevitable e históricamente, estas situaciones y  actitudes de creciente  intolerancia, prepotencia y represión contra el pueblo ,hará que este se tornará más organizado, concienciado y cabreado, cosa que siempre suele terminar en  enfrentamiento transformador.
            Estos dos conflictos de naturaleza vasca, Los presos y la crisis de UPN en  Navarra, y también la cuestión de Catalunya son  de primer orden  en la cadena  de prioridades y debilidades para la estabilidad  del Estado, que hace que los condicione  como prioritarios a ser reforzados y resistir, y lo hará  de la única forma que sabe hacerlo, cerrándose en sí mismo.   
           En el Estado español, visto lo que hay, no parece que ningún de los otros eslabón de la cadena de seguridad del Estado reciban tanta presión; corrupción, recortes, pobreza galopante etc. gracias al grado de amansamiento y despolitización a que las poblaciones carpetovetónicas han sido sometidas. Y sobre todo gracias a sus carencias organizativas que hace que la indignación y el descontento  de las masas, aunque sean enormes también son  proporcionales a su grado de desorganización, falta de dirección y planificación de toda esa gran energía potencialmente revolucionaria, que por ahora está adormecida dispersa y descontrolada, para satisfacción del Régimen.           
            Cosa que no ocurre en Euskal Herria y en Catalunya donde el grado de politización además de ser notable, va en aumento. (De que esto es perceptible, es muy consciente el Estado)  Es más, en mi humilde opinión creo que  el desmoronamiento de este Estado Monárquico neo franquista será desencadenado  a partir del desgaste y debilitamiento de estos eslabones más débiles, que no aguantaran la presión, y lo será por los movimientos y convulsiones crecientes que surgirán provocados por las energías soberanistas, ansias de libertad y hartazgo de tantos fachas cavernarios ,politicastros corruptos y miserables enquistados en los poderes del Estado, y  todo indica  que los  detonante  serán desde Catalunya y Euskal Herria
             Y es por esto que su inmovilismo en el tema de los presos políticos  es primordial y estratégico  para Madrid, siendo uno de sus eslabones a cuidar y reforzar, puesto que su estrategia victimita  de presos maltratados, base de su  “Guerra Permanente”  mediática sobre todo, es un muro de contención ante la previsible avalancha de deslegitimación e inestabilidad provocada por su propia caverna de adictos a la venganza, que les caería encima si daría curso a la resolución de las consecuencias del conflicto. Se puede decir que se ahogaría en sus propios vómitos y  sobre todo sería el  derrumbaría de su ADN fascista, cimiento mismo  de este Estado neo franquista.
                 Cosa  que es difícil que ocurra a corto plazo, pues el Estado es consciente de ello. Y aguantara hasta  el final. No es previsible  que este paso democrático salga de sus propias entrañas. Unas mentes totalitarias jamás dejarían de serlo por imperativos de nobleza democrática, pues sería su  autodestrucción.  Es totalitarismo es contradictorio con la democracia, se autoexcluyen.  
                                       Breve radiografía futurista del PNV    
             Y esta realidad sobre la naturaleza del Estado español es conocida por los jelkides del PNV y es consciente de lo estratégico del tema para sus intereses , es decir, que el previsible derrumbe del Estado iría también acompañado, por su  propio derrumbe como fuerza hegemónica en la CAV pues perdería el apoyo vital que este le presta,  y lo seria  por las  fuertes conexiones y afinidades que el PNV tiene con él Estado, (afinidades de clase y de modelo de Estado) y también por la propia inercia que generarían las luchas que surgirán en el proceso independentista en Euskal Herria, que agudizarían sus contradicciones internas haciéndolas  aflorar  al exterior.
         Es decir que sus  vínculos de naturaleza político-económica con el neoliberalismo estatal que siempre les han condicionado y que en situaciones de inestabilidad  aumentaría  a posicionarse mucho más a la sombra del poder del Estado centralista. Y esto les enfrentaría inevitablemente con su electorado mayoritariamente popular y nacionalista. El PNV se encontraría inevitablemente abocado a tomar posturas abiertamente claras y definitorias. O al servicio de los intereses del pueblo vasco o al servicio del centralismo neoliberal. Se derrumbaría su eterna  ambigüedad, fruto de sus contradicciones de tener una cabeza oportunista y neoliberal, siempre arrimada al mejor postor de  Madrid, frente a un cuerpo popular mayoritariamente nacionalista.
            Y lo lógico será que  partido Jeltzale, por inercia de clase,  tendería a posicionarse con sus aliados naturales de la derecha, con el Estado neo franquista, por el vértigo que le produciría una posible Izquierda Abertzale hegemónica en Euskara Herria, cosa que ocurriría si las corrientes independentistas y de izquierda alcanzan mayorías.
               Lógica deducción dado que para  el PNV la cuestión nacional y la independencia vasca, solo es un eslogan electoralista y jamás  asumiría objetivos estratégicos independentistas y especialmente de izquierda, ni en coalición ni en solitario. Sus actuales políticas de ambigüedad y de confundir a su electorado terminarían definitivamente  con la radicalización del centralismo en todas  sus formas.
            Y esta posibilidad de la cabeza del  PNV de “pasarse” al unionismo, estaría garantizada pues sería propio de sus carencias estructurales como estado propio y su poco peso específico como partido  representativo de un  no muy gran sector de la oligarquía vasca, que le haría arrimarse al árbol que más sombra da, al Estado neo franquista, pero  no lo haría descaradamente sino con su habitual estilo falsario.
                Y la radicalización  represiva del Estado en sus últimos coletazos  seria de tal calibre que el PNV ya no  tendría margen de engaño ni equidistancia entre un Estado unionista radicalizado con formas descaradamente represivas y de todo tipo contra la izquierda independentista. O quizás también se volvería a  producir, lo que parece seria  inevitable, una  quiebra en el partido entre nacionalistas y centralistas, lo cual, por otra parte, también sería positivo pues reforzaría la hegemonía de la Izquierda Abertzale
         EL PNV, sus burukides de la derecha económica, estarían obligado a desenmascararse y posicionarse en el bando de la derecha unionista, no porque fuesen  nacionalistas españoles sino por imperativos políticos de intereses económicos, de naturaleza derechistas, es decir de clase.  Tal y como ya lo estamos viendo en su trayectoria actual. Sus prioridades estarían condicionadas siempre por el aliciente y el interés económico del “negocio político” rentable en detrimento del patriótico. (Ya se sabe la norma de la derecha; La cartera grande y el corazón pequeño) y sus militantes de base y votantes, de corazón, no entenderían estas triquiñuelas de los “políticas” solo les parecería una simple traición
            Pues, aunque para un PNV, de presunta vocación democristiana, no le agradan demasiado los neo franquistas en las riendas del Estado, es lo que hay ,y siempre supondría un paraguas ante una incierta “tormenta” de posibles cambios radicales, comandados por la izquierda, que presuntamente  mermaría sus  intereses prioritarios del “negocio”.