sábado, 31 de mayo de 2014

El “CRAC DEL 25M” O LA REVELION DE LAS “MARIONETAS”

PODEMOS y también  Ezker Anitza-IU  han comenzado a subir en votos, y para las próximas elecciones municipales, que con toda seguridad  pueden y van a dar otra gran sorpresa, porque las masas populares de votantes ya  ha dado el primero y costoso paso cualitativo de votar con criterio propio, es decir han roto los hilos de marioneta que el Estado ha  manejado durante treinta cinco años para obligarles a los  votos sectarios del  “ahora al PP” y “luego al PSOE”, dos partidos diferentes en siglas pero idénticos en propósitos de engañar y exprimir al pueblo. Dos partidos que además son los pilares del Régimen Juan carlista.  

                           
 

          Tras el Crac del 25M, todo ha empezado a cambiar en el Estado español y el revuelo no ha hecho más que comenzar, pues tras  la noche electoral las convulsiónese producida por los resultados de las urnas, como los temblores de un terremoto,  están provocando una seria de movimientos difíciles de prever, tanto en el PSOE como en el PP, pues los dos partidos han sido afectados por una impresionante perdida millonaria de votos.


          Y los primeros indicios  son  la perdida de lo que parecía una placida y equilibrada estabilidad organizativa e ideología en el seno de su respectivos  partidos, que a su vez dominaban entre los dos la competición electoral alcanzando, alternándose, el gobierno del Estado lo que también daba cierta estabilidad institucional a los gobiernos surgidos, pues todo “quedaba en casa “y bajo el control del Estado. Cosa que  con la irrupción de terceros partidos, aquella estabilidad tiene ya tiene visos de quebrarse.
        Porque el bipartidismo, una derecha mayoritaria contra una “izquierda” también mayoritaria, entre la concurrencia de partidos surgidas tras la llamada “transición”, no nos creamos que fue una casualidad surgida de la concurrencia democrática entre partidos  donde se configuraron las mayorías “por la espontaneidad electoral” nada de eso , todo ha sido una creación de Estado neo franquista para garantizar su continuidad. Y el bipartidismo controlado es un arma estratégica, de vital importancia  para el continuismo estatal, y la ruptura de este esquema es  muy preocupante para él.
             En aquel diseño del transvase del Estado franquista  a la Monarquía neo franquista, no hubo nada de “espontaneidad” El escenario político, presuntamente democrático, que se monto fue exhaustivamente planificado entre los franquistas, aun en las riendas del poder  junto a los servicios secretos de la UE y de la CIA. Cuyo resultado fue que los franquistas quedarían  con las riendas de los poderes estratégicos del “nuevo” Estado; el ejército, el poder judicial y el poder mediático, y toda la burocracia institucional en las manos de los franquistas que desde entonces empezarían a llamarse  “demócratas” y al montaje le llamarían  “modélica transición”  Y  que a su vez formarían un partido político que aglutinaría a todas las diferentes ramas del franquismo agrupadas entonces en el llamado Movimiento Nacional, que se fueron transformando en lo que hoy es el PP.
         Y en aquel montaje “democrático” el partido oficialmente de derechas, necesitaría un partido oficial de “izquierdas”, pero de su creación, para no llevarse sorpresas, para competir “democráticamente” con la derecha, tal y como mandan los cánones de la democracia occidental. Y el truco de la “transición” fue que el partido de “izquierdas” fue una creación de laboratorio, un falso partido de una izquierda “cartón piedra, formado por unos selectos   oportunistas, liderados por Felipe Gonzales, reclutados con el fin de conformar un partido “político socialista” de pacotilla  para aparentar un falso enfrentamiento electoral con el PP. Y crear la ilusión en el electorado de que las clases populares y trabajadoras estarían representadas ante la ambiciosa  derecha conservadora , para así , crear una ficticia  concurrencia electoral y una falsa y adulterada  estabilidad democrática, que saltara cuando el esquema falle.
             Todo un ingenioso montaje para camuflar la realidad de que los Poderes franquistas (con sus enormes privilegios políticos y económicos, y sobre todo impunidad absoluta para que sus crímenes de lesa humanidad cometidos durante el franquismo, quedasen inmunes) siguiesen  de facto en las riendas del Estado.
              Aquel partido surgido no tenía nada que ver con el partido original PSOE de Pablo Iglesias, que se puede decir que existía de forma testimonial en el exilio,  prácticamente ya había dejado de existir.  Sus siglas fueron arrampladas con marrullerías  por los nuevos y falsos “socialistas” que irrumpirían en el Estado arropados y financiados súbitamente por la llamada socialdemocracia, alemana ( derecha ) europea  por los años 70, en tareas de captación y organización, incluso con la colaboración logística de la policía secreta franquista.( 1)
          De ahí que la población del Estado ha comenzado ver (le ha costado) que el “izquierdismo socialista” del PSOE solo ha sido una sarta de mentiras descomunales, y que el partido no es más que una copia del PP a la hora de comportarse en tareas de Gobierno. Siempre ha sido tan corrupto y tan opresor con sus  medidas de recortes y maltrato contra las clases populares y  tan ruin y nefasto  como su homologo el PP con sus prácticas  de terrorismo de Estado.
              Aquel montaje de la “transición” fue para que las castas dominantes de franquismo, con la complicidad de occidente, continuasen con sus privilegios económicos y prerrogativas políticas intactas, a la vez que el poder del Estado  continuaría en sus manos. Y este escenario  neo franquista, estaría asegurado con la complicidad de los dos partidos políticos dominantes, que estaría alternándose en el poder de Gobierno. El diseño de entramado electoral también fue estudiado con astucia para conseguir que los dos partidos “estrellas “mayoritarios fuesen siempre los beneficiados, relegando al ostracismo a los demás partidos minoritarios cuya incidencia en el entramado de la concurrencia electoral seria insignificante . Tarea fácil para el “nuevo Estado” pues controlaban las fuentes de financiación y los medios de propaganda mediática.
                    Y  este papel del  PSOE de ser  comparsa del PP, ambos en la defensa de la legitimidad de Estado neo franquista, es perceptible en sus actitudes políticas donde en asuntos estratégicos de Estado actúan al “toque de corneta”, y solo actuando como enfrentados en cuestiones  intranscendentes políticamente, relativas a su interés por copar el gobierno y en acusaciones mutuas de corrupción. (No para atender mejor a la ciudadanía sino a su propia casta)  Y estas cuestiones estratégicas, suelen ser la sumisión a los Poderes del Estado y a los valores y la preservación de la Constitución, que son, y no por  casualidad, aquellos valores a preservar legados  por Franco, Sus “atados y bien atados” legados de  la “Monarquía, el Ejército y la Unidad de España” y últimamente su sumisión a los poderes económicos de la Troika.     
              Y una vez conocida la trampa de aquella llamada “transición”  nos será más fácil comprender la  deriva incierta a la que parece que está abocado el Estado por causa del Crac causado por un  creciente e importante electorado que ya empieza  a estar fuera del control de este Estado, y de sus montajes de manipulación electoral.  
              Y este dato  no es nada banal, pues supone el comienzo del fin del bipartidismo hegemónico y omnipotente Y un incipiente nacimiento de un  criterio propio del electorado, significa que ya ha dado un paso decisorio cuantitativo pues supone también una ruptura con aquella actitud de sometimiento inconsciente a la alienación del poder, pues  son muchas décadas de aquel montaje de la “transición” que tanto daño han causado en la moral política de la ciudadanía, alienándola entre el apoliticismo el pasotismo y el seguidismo borreguil del bipartidismo. Transformando la voluntad ciudadana sumisa y apática, cuando no ciega, a los pulsos del poder, como una especie de marionetas moviéndose a los impulsos de  los hilos de ese poder a través de los poderes mediáticos  que transmiten  la ideología alienantes del no pienses  por ti mismo y “vota lo que más suena”, es decir a los actores del Régimen.
             Y la izquierda consecuente del Estado, sobre todo la institucional, debería  tomar en consideración este importante dato socio-político  que empieza a romper con aquella carga frustrante de saberse  impotente ante la realidad de unas masas manipuladas por el poder. Pues significa un impulso cambiante y liberador enormemente positivo, para el avance  emancipador de las  masas populares. Masas que  siempre debe ser el sujeto de las energías trasformadoras de toda izquierda consecuente.
             Este esquema diseñado en la “transición” donde quedo todo “atado y bien atado”, el escenario y los actores participantes,  el que hacía del partido ( lo es) conservador el PP, y el que hacía del partido “socialista  y progresista”, el PSOE, y el que hacía de marioneta, el pueblo, moviéndose al ritmo que les marcaba el Estado, aplaudiendo o regañando alternativamente( a impulso de la media)a los dos protagonistas de una confrontación irreal,  ha empezado  ya a desmoronarse.
.               En el PSOE ya han entrado en una  grave crisis de identidad en su seno central y en sus sucursales. Son ya muy perceptible las dimisiones y las declaraciones intempestivas de sus ejecutivos exigiendo medidas y caídas de cabezas de presuntos responsables del desastre Y es muy significativo que sus declaraciones y preocupaciones siempre van encaminadas al incierto futuro de su partido y a sus propias figuras personales como sujeto principal, ni una sola sugerencia o indicios de preocupación por el que debería ser el sujeto de su presunto “socialismo”; le ciudadanía  o el pueblo llano ante los abusos del capital, o a la evidente causa que ha provocado el Crac, el hartazgo de sus votantes ante tanto corrupción, tanto atropello a sus derechos despreciando  a sus propios votantes y  a sus demandas de justicia o honestidad etc.
                   Ha sido significativa las declaraciones de Felipe González, el “gurú socialista” que desde su poltrona de consejero de una multinacional (gracias a la políticas de “puertas giratoria”) se ha mostrado “tremendamente preocupado” por el ascenso de PODEMOS, que en realidad es la preocupación por el fin de la farsa de la “Transición” que el mismo comenzó. Y también desenmascara al partido de su auténtica y bochornosa actitud del oportunismo político puesto que es evidente que no les  interesa el absoluto las causas reales que han producido la fuga de sus votos; la corrupción, la justicia, las políticas neoliberales, el aumento de la represión y el estado policial etc.  Que por otra parte no sabrían actuar como auténticos socialistas, porque nunca lo fueron y porque a fin de cuentas el PSOE  fue “contratado” por los poderes facticos del Estado para cumplir un papel de oposición ficticia al PP y cumplir con sus compromisos de fidelidad al Estado neo franquista.
               Pero lo que más temen estos dos partidos, (sobre todo al PSOE, un partido ligado al Estado) y les produce un gran vértigo, es la perspectiva futura que ven venir, y es el surgimiento aparentemente espontaneo de la nada, del partido emergente PODEMOS, sin ninguna conexión ni acuerdo con el Estado, sino más bien rupturista con sus aspectos más impopulares y retrógrados. Pues sienten pánico al hecho de que alcance la fuerza electoral suficiente como para no solo debilitarle sino que hasta superarle en votos a un PSOE, que  desmoronaría  el esquema del bipartidismo estructural. Porque si se da  esa situación, el esquema de la existencia de una falsa izquierda, dejaría de funcionar al se  suplantada por una izquierda auténticamente reindivicativa y luchadora, pues es  esa la imagen que en estos día está despertando  la irrupción de PODEMOS.
            Y que diremos del PP donde las consecuencias externas del partido por causa del Crac no son tan perceptibles pero es por su naturaleza soberbia y prepotente, y por la propia naturaleza cerrada y sectarista del mismo, que les obliga aparentar normalidad e indiferencia, ocultando al exterior sus problemas a pesar de que la perdida millonaria de votos es similar al que ha sufrido el PSOE.
          Y  sus efectos y consecuencias posiblemente serán mayores a largo plazo pues se les van  acumular en cadena y por partida doble, los que ha generado al propio partido en su incidencia electoral de pérdida de confianza y votos entre su electorado fiel y por la incidencia en sus aparatos de Gobierno y de  Estado, donde sus cuadros también se echaran la culpa mutuamente. No olvidemos que el Crac ha tocado a uno de sus soportes estratégicos. El de la alienación y control de la ciudadanía, que ya empieza a alterarse  en sus esquemas estratégicos de control ciudadano, y  que a no dudar ya estarán reunidos en urgencia para  hablar  de cómo enfrentar el nuevo reto.
          Y tal como  los ejecutivos del PSOE tampoco los del PP serán capaces de reconocer que la causa de su derrumbe  han sido  los problemas creados por las políticas depredadoras de recortes y corrupción de sus respectivos gobiernos  contra las clases más desfavorecidas. Se negaran a querer ver y  reconocer, que son ambos y durante muchos años, los culpables de las nefastas consecuencias del malestar ciudadano y de las  enormes protestas manifestadas por la población por esa causa. Seguirán mostrando desprecio e indiferencia hacia estas  desgracias provocadas por ello mismos, como algo que no iba con ellos, seguros de su poder y seguros del grado de sumisión y manipulación conseguida hacia las masas.
         En Euskal Herria, para el PNV que aunque no ha experimentado pérdida de votos, el Crac y la irrupción de  nuevos partidos, también se supone le va afectado indirectamente y con una importante incidencia en los próximos comicios electorales, pues las variaciones que surjan en el número de  escaños para completar mayorías en el Parlamento y en las municipales, evidentemente pueden modificar sustancialmente las composiciones de la mayoría , y sobre todo su capacidad de alcanzar el gobierno de la CAV , que por no disponer de mayoría absoluta ,históricamente siempre ha recurrido al comodín del PSE, cosa que puede variar sustancialmente al irrumpir otros partidos de izquierda, no precisamente de cartón–piedra y adictos al Régimen
              Y el PNV ya está mirando con mucha preocupación y nerviosismo este  comienzo de cambios en el panorama electoral, cosa que no ocurre con EHBildu   pues estas variaciones  no pare que le puedan alterar su constante crecimiento, más bien beneficiar en futuras alianzas.
       El aumento del cuestionamiento de la credibilidad del bipartidismo, que es a fin de cuentas el fondo enormemente positivo de CRAC del 25M, y el surgimiento con inusitada energía del  partido de izquierdas PODEMOS, además del ligero crecimiento de  Ezker Anitza-IU ,ha descolocado al propio Estado de su discurso oficial del bipartidismo, también en Euskal Herirá. Aquel discurso de la llamada “transición” ha empezado a resquebrajarse junto a su  esquema de un Estado equilibrado y controlado por los poderes facticos heredados del Franquismo. Y es el propio Estado y su máximo representante el PP, los que tienen más que perder, cuando comience esta desestabilización
         La pieza teatral de la “Modélica Transición” y su escenario, ya están demasiado vista y ya empieza a no  gustar sobre todo las clases populares, que también tenían su papel pasivo en la obra, muy original por cierto,  pues ellos eran, sin saberlo, los principales protagonistas como marionetas, activos-inactivos, de un  montaje teatral  parecido a un performance de acción política. Y así, el pueblo llano y sano, e ingenuo diríamos, se ha empezado a cansar  de interpretar exclusivamente de “votantes” como  “marionetas”, de madera, actuando a los mandados del que esta al extremo del hilo (mediático) que  les dice; ahora vota a este o  bien, ahora vota al otro. Y que felizmente  empiezan a caer en la cuenta de que los dos son unos hijos de…  la misma madre.